El pasado y el presente perfectamente unidos

Es un error concebir cualquier proyecto en interiorismo como una ruptura total con el pasado, al menos en la mayoría de las ocasiones. El pasado no siempre ha sido malo y lo moderno y lo nuevo tampoco es, a veces, la perfecta solución a todo. Casar ambos conceptos, lo bueno y lo malo, puede ser la mejor solución para conseguir el resultado final que deseamos.

¿Y por qué decimos esto? Basta con ver algunas imágenes de este proyecto con mucho encanto llevado a cabo por XR Disseny, en un céntrico piso ubicado en el Passeig Sant Joan de Barcelona, y empezando por la unión de épocas, elementos y diseños aparentemente equidistantes que encontramos en este elegante comedor rebosante de personalidad.

El mueble de la televisión o las sillas de aspecto vintage no están elegidos por casualidad. Para la concepción de este comedor se ha recuperado el ladrillo caravista en una de sus paredes ahora decoradas también con luces led y prácticas estanterías de obras. Una gran chaise longue -una de las actuales tendencias en decoración de interiores-, una iluminación de inspiración industrial y grandes estores blancos que permiten la entrada gradual de luz conforman una decoración moderna, actual pero sin caer en minimalismos ni en muebles sin personalidad.  Importante es destacar ese balcón recuperado como parte del comedor con bonitos suelos hidráulicos como un espacio prácticamente independiente dentro del propio comedor.

Nos adentramos en la cocina con forma alargada y donde se ha incluida una gran isla en el centro para un mejor aprovechamiento del espacio. En ella convive un material que nunca falla, el revestimiento en mármol con dos tipos de madera. Una más oscura para el mobiliario de la cocina y otra más clara como suelo de parquet. Mientras que para la puerta de la galería y en los taburetes se ha  optado por el metal negro para darle ese toque industrial tan favorecedor y a la moda en cualquier espacio.  Como suele ocurrir en muchas reformas también en este se ha preferido conservar para algunas dependencias las puertas antiguas y casi centenarias, aunque actualizadas, para conservar un estilo clásico tan favorecedor.

Un detalle importante es también optar por puertas correderas en las habitaciones más pequeñas y no solo en los armarios, sino en las puertas de acceso con bonitos papeles pintados como elemento decorativo en los cabezales. En el caso del dormitorio de matrimonio la cosa cambia y hay más espacio para colocar inclusive una estantería de estatura media que sirve por un lado para la colocación de la televisión y para ofrecer un espacio más íntimo en la parte de la cama respecto al de los armarios.

Y por último llegamos al baño, glamuroso, sofisticado, moderno. Una maravilla revestida en mármol con la bañera en una altura algo más elevada, mobiliario de madera oscura y grandes cristaleras que ofrecen así un aspecto mucho más amplio del que realmente tiene.