La apuesta segura de la madera en una reforma

Aprovechar la intensa luz de una ciudad tan mediterránea como Valencia es una obligación en cualquier proyecto de reforma e interiorismo. También pese a que el inmueble a reformar no se encuentre a orillas del mar, si no a unos cuantos kilómetros de distancia, en pleno centro de la ciudad, en Ciutat Vella o Barrio del Carmen.

En este proyecto de Olmos Studio el orden espacial adquiere un papel esencial. Las diferentes estancias quedan perfectamente unidas prácticamente sin barreras pero cada una con una personalidad y un espacio propio que se agradece. Si a ello le sumamos un intenso color blanco en paredes (lisas) y estores, la luminosidad de este inmueble situado en un edificio histórico de la capital levantina cobra aún mayor protagonismo. La madera, presente tanto en el parquet como en diferentes muebles y siempre tan acogedora y elegante, es otro de los elementos imprescindibles que sobresalen por las diferentes estancias.

En esta reforma se ha conservado la talla original de piso pero a todo lo demás se ha dado una vuelta de 180 grados que hacen de este un piso ya no solo más moderno e igual de acogedor si no más grande, espacioso y mejor aprovechado. El salón por ejemplo dispone de diferentes estancias: un comedor dónde celebrar comidas, cenas y reuniones sociales, una zona de biblioteca con sillón relax y una tercera, con sofá y televisión. Tres zonas unidas, comunicadas y visibles a la vez pero diferenciadas con pequeños separadores a modo de muebles bajos ideales también para un mayor almacenamiento.

Justo detrás de la tercera parte de este salón encontramos una amplia, moderna y funcional cocina decorada en tonos oscuros. Dispone de una isla en medio de la cocina, una enorme cantidad de discretos armarios y electrodomésticos incrustados de forma inteligente en esta amplia armariada. El color oscuro de la cocina combina a la perfección con los tonos en blancos que predominan en el salón dotando al acabado de una mayor sofisticación y elegancia. Una amplia cocina a la que, por otra parte, tampoco falta la luz al estar completamente abierta por ambos lados.

Llegamos a las estancias más privadas de la casa. Una habitación minimalista donde predomina la madera y donde el parquet se extiende, incluso, como cabezal de cama y el cuarto de baño que sigue, en groso modo, la misma línea de la cocina. Un baño de tonos oscuros, negros tanto en armarios como en la propia pila pero dónde también la madera ocupa un papel esencial tanto en la luz como en el mueble del baño. Y por último, la encantadora habitación infantil fabricada enteramente en madera con armarios en tonos blancos y una saludable iluminación LED, clave en la iluminación de toda la casa.

Un apartamento que reivindica un lenguaje arquitectónico atemporal, donde la luz y la utilización de materiales nobles como la madera son parte indispensable de este proyecto.