Interior y exterior comparten el espacio en perfecta armonía

Una de las máximas en interiorismo afirma que “el equilibrio es el único factor determinante a la hora de conseguir un bienestar total en el interior de cualquier espacio”. O lo que es lo mismo, conseguir esa perfecta sintonía entre decoración, iluminación, materiales adecuados y aprovechamiento del espacio, como ocurre en este proyecto llevado a cabo por Gabriel Montañés Arquitecto.

Se trata de una vivienda formada por una amplia planta baja diáfana que, como su propia definición indica, no incluye ningún elemento arquitectónico capaz de tener en cuenta a la hora de separar o decorar este espacio en sets diferenciados. Máximas aperturas y una gran proyección lumínica que, como es lógica, es de obligado aprovechamiento, máxime si aparte también contamos con una pequeña zona ajardinada que hay que aprovechar para una buena resolución final del proyecto. Esta casa, a su vez, dispone también de una primera planta más al uso y que incluye cuatro dormitorios y tres baños.  ¿Cuál ha sido el resultado? Un proyecto armonioso, con aprovechamiento de la luz y la ventilación natural y sobre todo sabiendo darle uso a cada metro cuadrado de esta amplia casa.

Delante del anteriormente mencionado pequeño jardín (eso sí especialmente bien pensando con una iluminación exquisita y una piscina de tamaño medio) nos encontramos la planta diáfana donde la madera se convierte en el elemento noble capaz de conseguir esa calidez y confort que necesitamos. Un gran salón – comedor con cocina office son estas tres partes diferenciadas, de amplios armarios, muebles modernos y atemporales y bonitas y relajantes vistas al jardín. Un añadido exterior que cuenta además con una terraza tipo porche, cubierta con zona para comidas y cenas, así como sofás para el relax, antes de bajar y acceder al césped y la parte más natural de esta zona.

Se ha optado por el color blanco como esa neutralidad necesaria a la hora de conseguir esa sensación lumínica y espaciosa que tanto se desea y el protagonismo una vez más de la madera para revistar la escalera que conecta con la parte superior y los utilísimos armarios empotrados que encontramos por la casa. Llegamos a los asépticos corredores de la primera planta que esconden originales estanterías bajas de libros, y nos encontramos con baños revestidos de madera para un mejor aprovechamiento de la temperatura idónea en cada época del año, y con cierto estilo nórdico muy favorecedor. Mientras que las ventanas de la parte superior se abren de forma recta y no lateral, dando un aspecto diferente y poco visto en este tipo de proyectos. Dando como resultado un proyecto interesante, acogedor y confortable que consigue dar con ese equilibrio tan favorecedor para cualquier hogar.